Si definimos Franqueza como valor moral sería la capacidad que tiene un individuo de ser sincero y actuar constantemente apegado a la verdad, con uno mismo y con los demás, con sus pensamientos y con sus acciones.

 

Así que una persona franca será aquella que ría cuando algo de haga gracia de verdad, o este triste por que de verdad se siente mal. Pero será auténtica según sus verdaderos sentimientos.

 

Si tenemos integrado en nuestro sistema de valores la Franqueza, nuestra vida estará guiada por la verdad y la honestidad, lo que nos hará una persona confiable. Hoy en día las relaciones se basan principalmente en eso, y es muy triste ver como hoy más que nunca muchas relaciones se rompen por eso.

 

Si todos funcionaramos bajo en canon de Franqueza, dentro de una comunidad donde las relaciones interpersonales estuvieran basadas en la honestidad y la sinceridad o lo que es lo mismo relaciones de fraternidad, devoción, fidelidad y confianza. Nos alejaríamos por completo de la violencia, la hostilidad, la delincuencia y podríamos convertirnos en una comunidad más feliz y humana.

 

La Franqueza es una actitud inherente al ser humano, pero este valor debe ser inculcado desde pequeños para poder tener este valor integrado en nuestro comportamiento de adultos. De esta manera podremos garantizar que estas personitas basen sus relaciones y actitudes en la verdad, la honestidad y la espontaneidad.

 

Muchas veces nos preguntamos ;

¿Y cómo podemos inculcar este valor en nuestro hijos?

 

1.- La mejor herramienta siempre será el ejemplo. Un niño que se críe con unos padres que son francos entre ellos y con los demás, será un niño que crezca con una práctica integrada de honestidad y franqueza.

 

2.- Hablar con ellos sobre lo importante que es ser sinceros con los otros, sobre sus emociones y sentimientos.

 

3.- Enseñarles a conocer las diferentes emociones y que puedan entenderlas. De esta manera luego podrán comunicarlas.

 

4.- Un niño que crezca en un ambiente democrático, donde se puede expresar sin miedos sus emociones, crecerá aprendiendo lo importante que es manifestar lo que realmente piensa y siente.

 

5.- Pero además hay que inculcar otros valores como la prudencia, el apego y el respeto para no confundir la franqueza diciendo solo lo que piensan. El niño debe entender la importancia de ser franco pero también de ser asertivo, respetuoso y comedido con sus palabras.

 

6.- Evitar que los niños utilicen la mentira o la hipocresía como práctica , reforzándoles positivamente la verdad para establecer lazos de afecto y lealtad con las personas.

 

Así que por que no empezar con uno mismo y preguntarse;

¿Soy todo lo franco que creo ser?

 

Big Yoga.