Thais Capella conoció el Mindfulness durante la carrera en la Facultad de Psicología. Le llamó la atención cómo unas instrucciones tan sencillas pudieran tener un impacto tan profundo en la vida cotidiana. Investigué y se adentró cada vez más en sus raíces y su occidentalización a través del trabajo de Jon Kabat Zinn en la Universidad de Massachusetts, donde finalmente se ha certificado como instructora. Como psicóloga clínica, introduce esta práctica a muchos de sus pacientes, pues el Mindfulness –dada la evidencia empírica que lo soporta- está en la base de las llamadas Terapias de Tercera Generación en las que se ha especializado. Se suma al equipo de Big Yoga para impartir la conferencia “Mindfulness y el Deporte”.
¿En qué va a consistir la conferencia “Mindfulness y el Deporte” que vas a impartir en Big Yoga?
El Mindfulness forma parte de la llamada medicina mente-cuerpo: su práctica continuada permite entender la mente en conjunción con el cuerpo, desarrollando cualidades como la concentración, el manejo de situaciones de alta demanda (estrés) y de las emociones, la paciencia y la flexibilidad, todas ellas necesarias para el rendimiento óptimo en el deporte. En la conferencia explicaré cómo se potencian a través de prácticas formales específicas, adentrándonos en la mente y el cuerpo del deportista.
¿Qué es para ti Big Yoga y qué significa participar en el festival?
Big Yoga es una iniciativa muy oportuna, dado el tipo de vida apresurada en la que vivimos, con tanto estímulo tecnológico y aparentemente tan poco tiempo para parar, respirar y poder aprender a tomar consciencia de lo que estamos haciendo, cómo y por qué lo hacemos. Me ilusiona colaborar en Big Yoga para promocionar el Yoga y el Mindfulness, interconectados ambos con la sabiduría de la mente y del cuerpo, para aprender a escucharlo, cuidarlo y protegerlo por dentro y por fuera.
¿Qué aporta el mindfulness al Yoga?
El Yoga es una forma de aprender a estar en nuestro cuerpo. Si integramos además la conciencia meditativa del Mindfulness, potenciamos el auto-conocimiento profundo, el crecimiento y la sanación. Tomamos conciencia de cómo la mente negocia con el cuerpo para cambiar de postura mientras nos estiramos, nos levantamos y nos equilibramos, aprendiendo a trabajar nuestros límites y a cultivar la paciencia y el respeto. Nadie puede escuchar mejor las señales de nuestro cuerpo que nosotros mismos.
¿Cómo cambia nuestra vida el hecho de “estar presentes”?
Para empezar se ha demostrado que somos más felices. En un estudio de investigación muy reconocido de Harvard se descubrió que pasamos casi el 50% de nuestro tiempo de vigilia pensando en algo que no tiene nada que ver con lo que estamos haciendo. En ese “divagar de la mente” aparecen rumiaciones del pasado, preocupaciones y juicios que nos causan más infelicidad que cuando estamos en el presente. Saber vivir en el presente nos permite saborear momentos de atención tranquila y alerta, ser menos reactivos y disfrutar del proceso, aprendiendo más sobre nosotros mismos.
¿Cuáles son las bases del entrenamiento en mindfulness?
La práctica formal consiste en centrar deliberadamente la atención en la respiración, el cuerpo (en quietud o en movimiento) o los sonidos. Se trata de darnos cuenta cuando la mente nos ha distraído, observar nuestro paisaje mental con apertura y sin juicio, dejar pasar nuestros pensamientos sin engancharnos a ellos, y volver suavemente y con amabilidad a focalizar nuestra atención en las sensaciones físicas del objeto que estamos atendiendo.
La práctica informal consiste en prestar atención a las actividades cotidianas, en cualquier momento del día. Se trata de saber pararnos y abrir la conciencia para saber lo que hacemos mientras lo hacemos, la esencia de la atención plena. Estas “actividades mindful” nos sacan del piloto automático en el que vivimos la mayor parte del día y nos conducen a nuevas formas de ver y estar en nuestras vidas.
Citas algunas palabras o conceptos que asocies a la práctica del Mindfulness.
Mente de principiante: todos nacemos con una curiosidad innata de explorar y aprender de nuestro entorno, con los años perdemos esta cualidad y muchas veces nuestros propios pensamientos y creencias sobre lo que sabemos, nos impide ver las cosas como son en realidad.
Aceptación: desperdiciamos mucha energía negando, resistiendo y luchando con lo que ya es una realidad que no nos quedan fuerzas para sanar y crecer. Esto no implica tolerar actos injustos, se trata de adquirir la voluntad de ver las cosas con una visión cada vez más clara, y así saber cómo actuar de la mejor manera.
Piloto automático: la mayor parte del tiempo funcionamos de forma mecánica sin darnos cuenta. Podemos comprobarlo cuando conduzcamos un coche hacia un destino conocido. Es posible que hagamos el trayecto sin saber siquiera cómo hemos llegado. Y así nos pasa con multitud de cosas, por eso es tan importante aprender a conectar con la experiencia directa.
