Durante mi estancia como enfermera en Londres, dedicándome al cuidado de mis pacientes con una salud  ya muy deteriorada encontré el Yoga.

Al principio lo practicaba como complemento a mis otras prácticas deportivas, pero poco a poco todas mis sensaciones antes y después de la práctica fueron evolucionando. Para ser completamente sincera, una persona muy especial se cruzó en mi camino: la profesora de Yoga. Fué muy cuidadosa y transmitía muchísima calma y paz. Todo lo que a mi me faltaba durante esa época.

Sentí el poder sanador de la practica en mi piel, llegándome a plantear seriamente ciertos aspectos de mi vida hasta ese momento. Mi cuerpo y mi alma estaban cambiando, y sentí que el cambio no paraba de ir a mejor.

Decidí entonces que mi camino debía ser el de transmitir lo mejor posible el poder de la filosofía y la práctica del Yoga.

Me formé cómo profesora en Londres y continuo formándome para ampliar mis conocimientos. Estuve en India formándome en Yin Yoga y Ayurveda, así como en Mandala Vinyasa y una iniciación al chamanismo. Mis profesores fueron The Yoga People, a los cuales les agradezco profundamente la inmersión profunda que ofrecen al Yoga y a uno mismo. Continuo formándome con ellos y con otros profesores.

El Mandala Vinyasa crea una conexión entre la tradición chamánica y la honra a los elementos, con el sistema energético de los chakras. De esta manera estas culturas se unen en el Mandala Vinyasa: nos convertiremos en Tierra cuando necesitemos estabilidad y seguridad, en Agua cuando necesitemos fluidez y suavidad. Podemos abrir el corazón hacia el cielo cuando necesitemos ser ligeros como el Aire y utilizaremos nuestro Fuego cuando necesitemos fuerza y transformación.
Durante la práctica viajaremos a través de los 4 elementos: Flexiones hacia delante para el Elemento Tierra, Apertura de Cadera para el Elemento agua, Torsiones durante el trabajo de el Elemento Fuego y Aperturas de Corazón para abrirnos al Elemento Aire.
El Mandala Vinyasa se practica de forma circular, nos moveremos en círculo sobre la esterilla, honrando a la forma que se dibuja en el arte del dibujo de los Mandalas.
La practica acabará con posturas de Yin Yoga, equilibrando de esta manera toda la energía creada y trabajada en la secuencia del Mandala.