Hay que reconocerlo, vivimos en un mundo dónde el estrés cada vez comienza a edades más tempranas. De ahí la necesidad de incorporar prácticas que alientan el bienestar.
El mindfulness, atención plena, y el yoga están siendo incluidas cada vez más en aulas. Por ejemplo en los colegios con el sistema Montessori utilizan estas prácticas para ayudar a los niños a desarrollarse a nivel físico, mental, emocional y espiritual.
Y es que el estrés es unos de los males más importantes de nuestros tiempos, y saber identificarlo y ponerle freno es clave para el desarrollo de nuestros pequeños.
Estas prácticas ayudan tanto a los alumnos como a los docentes a lograr mejorar en la concentración. Así lo han demostrado investigaciones recientes, incluso en Harvard o Stanford están incorporadas como parte de sus actividades diarias.
Además aumentan el autoconocimiento, la empatía, la memoria, la capacidad de aprendizaje, la creatividad, la tolerancia a las frustraciones y hacia los momentos difíciles.
En el aula, para incorporar algunas de estas prácticas de relajación el docente puede comenzar explicando que es el Yoga y el Mindfulness, de dónde surgen, para qué sirven…
Luego de que ya sepan qué es y cuáles son sus beneficios se podrían dedicar diez minutos del día a realizarlas. En general los alumnos se entusiasman con este tipo de actividades; y si se realizan periódicamente pueden lograrse notorios resultados positivos a modo individual y grupal.
Existen formaciones especiales para los centros, con recursos para los docentes siempre supervisados por profesionales del yoga y el mindfulness. En Big Yoga tendréis la oportunidad, padres y profes, de vivir y experimentar la practica de yoga y mindfulness con los niños a través de juegos, charlas, teatros, talleres…
Y este festival será una buena oportunidad para involucrar a los adultos sobre los beneficios de que sus hijos y ellos mismos realicen Yoga o Midfulness.