Cuando eliminas de tú práctica la vista, empiezas a mirar hacia adentro y potencias tus sentidos.

Seguramente creerás que puedes hacer muchas cosas con los ojos cerrados ¿Pero te has planteado alguna vez realizar tu práctica sin poder ver?

Las clases de yoga con los ojos vendados han aumentado constantemente en los últimos años en todo el mundo, y ahora llega a la programación de Convent Carmen de la mano de Big Yoga.

Aparte de la meditación, cuando practicas yoga, a veces cierras los ojos durante un saludo al sol u otra asana, antes de que los vuelvas a abrir naturalmente anticipando el siguiente movimiento, y comprobar que no te sales del mat o pisas a tu vecino.

En una clase de blindfold yoga, aunque estemos muy experimentados, entraremos en un nivel de incomodidad por que cómo bien dice la palabra, “es como andar a ciegas”. Por eso esta práctica es un desafío personal y un gran trabajo interior.

Si hay algún “objetivo” en el yoga, es invitar a un estado de meditación en movimiento: unir la mente y el cuerpo durante 60 minutos aproximadamente.

¿Es posible que la alegría de practicar yoga con los ojos vendados pueda ayudar a absolver este miedo de explorar la propia oscuridad interior?

¿Cómo ayuda la yoga con los ojos vendados a mejorar la práctica?

Cuando eliminas tu sentido de la vista, tus otros sentidos aumentan de forma natural, lo que lo obliga a mirar hacia adentro y observar las áreas más débiles que necesitan fortalecimiento. Te volverás más fuerte físicamente porque estas utilizando tus músculos más conscientemente para no perder el equilibrio. También obtienes una ventana a tus pensamientos más profundos e íntimos, que podrían estar afectando tú práctica.

Y debido a que tienes los ojos vendados, no estás compitiendo con nadie en clase y realmente te estás conectando contigo mismo sin juzgarte.

¿Por qué practicar  yoga con los ojos vendados?

Los estudiantes que se inscriben en esta clase tienden a ser aventureros y están dispuestos a probar algo nuevo. Sus verdaderas fortalezas salen a relucir, y se dan cuenta de lo capaces que pueden ser una vez que cambian mentalmente y se adaptan a su entorno. Esta clase tiende a inspirar esos momentos.

¿Qué puede ayudar a los practicantes a superar el miedo de no poder ver a dónde van? 

Se establecen algunas reglas antes de comenzar: No deben quitarse la venda a menos que sea absolutamente necesario, y se les recuerda que están en una acogedora sala de yoga donde están a salvo.

En lugar de quitarse la venda cuando están perdidos o abrumados, deben tomar Child’s Pose, Mountain Pose o Savasana , y tomar 10 respiraciones profundas y calmantes. Siempre pueden optar por cualquier postura cómoda para ellos, pero se les animará a que se mantengan comprometidos y mantengan sus ojos tapados.

Las asanas serán muy detalladas con instrucciones claras para eliminar cualquier duda y permitirles que se centren en el viaje que está ocurriendo en su interior.

¿Qué puede pasar si el practicante está con los ojos vendados?

En la clase la gente se caerá, sé frustrará y se enojará, pero esto forma parte del desafío interior, superar los miedos. Pero poco a poco se reirán y se darán cuenta que no pasa nada.

Como yogui, creo que siempre se debe estar dispuesto a sumergirse en nuevos desafíos. ¡Así que la próxima vez que veas una clase de yoga con los ojos vendados, te animo a que la pruebes y veas en qué mundo interior habita dentro de ti!