Yoga, atención plena, pasión por lo saludable, conciencia con el medio ambiente… más que palabras sueltas, son la definición de todo un estilo de vida moderno.

El yoga es una práctica universal. No se debe encasillar o considerar adecuado solo para un grupo de personas. Cada vez que uno practica está experimentando algo diferente, algo único en su experiencia personal.

El yoga es tonificante, calmante, te fortalece, te desafía… toda una lista de beneficios a nivel emocional, físico y porque negarlo, espiritual. Por eso no es de extrañar que los festivales de yoga puedan unir a tanta gente de diferentes ámbitos con un mismo propósito; su práctica. Sin juzgar su nivel de habilidad, su edad, sus ingresos o su profesión, todos somos bienvenidos para unirnos en todas las actividades que proponen los festivales y sentir la emoción de formar parte de experiencias de este tipo.

 

EL YOGA ES PARA TODAS LAS EDADES

El yoga no tiene edad. Abarca todas las generaciones y así lo puedes ver en todos los festivales de yoga donde todos son bienvenidos. No hay una persona demasiado joven o demasiado mayor para beneficiarse del entorno y las prácticas que ofrece el festival. Se sabe que la práctica en niños tiene efectos muy positivos.

Son muchas ya las escuelas que poco a poco están incorporando prácticas en sus aulas y los propios maestros son los primeros sorprendidos en ver el lado más curiosos de los niños y como ellos mismos a través de ejercicios que practican consiguen volver a la calma, concentrarse más y como poco a poco lo van incorporando a sus vidas.

En el otro extremo esta la idea errónea de que uno es demasiado viejo para practicar yoga o asistir a un festival. Por supuesto, uno debe tener en cuenta las limitaciones corporales, pero eso se aplica a todos los grupos de edad, ¡y para eso están las modificaciones! Al igual que las investigaciones demuestran que los niños pueden beneficiarse del yoga, también lo pueden hacer los de edades más avanzadas.

 

EL YOGA ES PARA CUALQUIER PRESUPUESTO

El yoga tiene mala reputación cuando se trata del coste de la práctica. Depende de donde quieras practicar las tarifas pueden variar. Pero en las redes sociales puedes encontrar mucha variedad de contenido gratuito, incluso hay profesoras y agrupaciones que organizan quedadas de forma altruista solo con el fin de compartir y motivar a la gente en su práctica.

Con los festivales ocurre lo mismo. Estos tienen un coste en producción, en traer maestros nacionales e internacionales, en los equipos de sonido, en los materiales gráficos… y aunque los festivales se apoyan en marcas que los patrocinen, aunque se mejore el precio este puede seguir siendo alto para algunas personas. En estos casos existe la posibilidad de trabajar como voluntario, ayudas al festival y disfrutas de todos sus beneficios desde dentro.

 

EL YOGA ES PARA TODAS LAS PROFESIONES

Muy a menudo se tiende a encasillar a los practicantes de yoga.  Un estereotipo común que rodea el yoga y los festivales de yoga es que son solo para hippies, amantes de los árboles y los hipsters, y no podría estar más lejos de la verdad. Los directivos, escritores, políticos y enfermeras (solo para nombrar algunos) pueden beneficiarse de los festivales de yoga y de la práctica continua de yoga.

Ahora más que nunca, las empresas están incorporando clases de yoga y atención plena como medio para promover el bienestar de sus empleados. Independientemente de su trayectoria profesional en la vida, el yoga puede ayudar, y los festivales de yoga son excelentes oportunidades para retomar o perfeccionar su práctica.

Ya seas que seas pequeño o grande, rico o no, abogado o artista, puedes encontrar en Big Yoga Festival una comunidad acogedora e inspiradora. Todo lo que necesitas es una mente abierta y estar dispuesto a disfrutar cada instante.

Te esperamos el próximo 31 de mayo 1 y 2 de junio en La Marina de Valencia.